jueves, 29 de mayo de 2014

DE CONDUCTORES, CICLISTAS Y PEATONES

Han pasado 30 días después de terminar los #30DíasEnBici de abril. Las razones de mi letargo no se deben a motivos perezosos, sino a una cantidad de menesteres que primaban sobre este reporte. Menciono de nuevo que los  #30DEB son una iniciativa de ciclistas urbanos en Minneapolis, con el objetivo de promover el uso de la bicicleta como alternativa de transporte, destacando los beneficios individuales y colectivos. A esta iniciativa se han unido más personas y más colectivos en el mundo y, este año, no fue la excepción.

Ahora, con un poco más de tiempo, hago un recuento de esa experiencia.

Primero, los números:

- Total días pedaleados: 25 días.
- Total distancia recorrida: 435,47 km.
- Total dinero ahorrado: $178.700 pesos (incluidos pasajes de Metrolínea y carreras de taxis).
- Peso inicial: 64 Kg.
- Peso final: 61 Kg.

Así, fueron 435,47 km de recorridos en bicicleta: fui a la UPB (aprox. 15 kms), a la USTA (aprox. 3 kms), universidades donde trabajo. La primera no cuenta con biciparqueaderos en tanto la segunda sí en la sede de Floridablanca y con parqueadero en la sede de Bucaramanga. También fui a las clases de maestría en la UIS, (aprox. 2 kms o un poco más), institución que cuenta con varios biciparqueaderos y que, hoy día, concentra una buena cantidad de ciclistas urbanos. También fui al bar, al café, al mercado, a visitar amigos y a pasear en bici con colectivos como Mujeres bici-bles y Bici 40.

Todo el álbum fotográfico está público en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/demononave/media_set?set=a.719598044728662.1073741833.100000354203437&type=3

1.  Hablemos de conductores: Un síntoma especial de los conductores de vehículo particular, taxis, buses y motos es su sentido de propiedad y dominio de las vías. No los culpo. Un gobierno y unas políticas de movilidad que privilegian su circulación sólo puede provocar este tipo de pretensiones, aunque también vale la pena señalar que el gremio de las motos ha sido una población intermitentemente vulnerada, sólo que en su organización y defensa han sabido superar cada una de las caprichosas imposiciones por parte del gobierno.

Sin embargo, un conductor, sin excepción del tipo de vehículo que use, es responsable de proteger la vida de los otros partícipes de la vía y, bajo esta premisa, ser precavido en su circulación. En esos 30 días fueron varias veces las pitadas, insultadas y sustos que tuve que soportar por parte de diferentes medios motorizados de transporte, incluidas las motos, las cuales, en mi opinión basada en la experiencia, son las más hostiles en las vías. En definitiva, los conductores no están acostumbrados a reconocer otro tipo de movilidad diferente al que tienen: el bus le pita a la moto, la moto insulta al carro, el carro no da permiso a ciclistas ni peatones, y así. Cuando se encuentran con algún ciclista en la vía, aún sin medir las posibles trágicas consecuencias, arremeten en su contra.  Cero en conducta señores, señoras, jóvenes y señoritas al volante.



2.      Hablemos de ciclistas: Si miramos las cifras que compartí sobre mi experiencia en los #30DEB, podemos deducir que usar la bicicleta diariamente, no solo para la recreación y el deporte, sino también como una alternativa limpia de movilidad, para ir al trabajo, para ir al estudio, para… tiene sus ventajas: la salud se beneficia, el bolsillo lo agradece y la ciudad lo necesita. Da gusto romper el letargo de las vías en una bicicleta y avanzar en medio del estatismo vehicular.

En muchas ciudades del mundo, la bicicleta tiene su lugar natural y es, a su vez, buena para el paisaje urbano. En el norte de Europa, la bicicleta ha asumido una presencia importante en la red de transporte urbano: dan cuenta del 20 al 30% de todos los viajes en ciudades importantes en Holanda, Dinamarca y Alemania. En China, más de la mitad de todos los viajes. Sus múltiples ventajas la convierten en la forma de movilidad idónea para trayectos cortos.

Sin embargo, también recae en nosotros, los ciclistas urbanos, una gran responsabilidad porque debemos estar pendientes de absolutamente todos los movimientos de los demás medios de transporte, incluyendo el peatón.  Un solo descuido y al suelo. Una sola distracción y entonces podemos ser protagonistas de una tragedia. Por ello, es necesario contar con luces, elementos reflectivos, usar el propio cuerpo para dar a conocer nuestros movimientos a los demás partícipes de las vías y, por supuesto, repetir un mantra mental que nos permitirá mantener la calma y el valor para continuar el camino. Además, como no contamos con carriles bici ni espacios propios en las vías, muchos optamos circular por los andenes, donde incluso se logra un poco de tranquilidad respecto a la seguridad: es preferible ir más despacio, teniendo cuidado con los peatones, que circular con la  jauría motorizada que es una amenaza.



3.      Hablemos de peatones: El peatón, a pesar de ocupar el primer lugar en privilegios y reconocimiento en el espacio público en la jerarquía mundial para la movilidad es, en definitiva, el más vulnerado. En Bucaramanga y el Área Metropolitana el PARE es del peatón. Las cebras, cuando las hay, parecen ser parte de una estética pero no de un mensaje de prioridad y de protección en las vías. El desconocimiento de la normatividad sobre la susodicha jerarquía ha perjudicado notablemente la planeación de la ciudad y la conducta ciudadana. Incluso, así como pasa con las bicicletas, en Bucaramanga y el Área Metropolitana hay señalizaciones que también prohíben el paso de peatones. La más ridícula de todas: la señal ubicada en la transversal 93, frente al Centro Comercial El Cacique; allí, un peatón debe caminar más de 300 metros para cruzar la doble calzada. A la dirección de Tránsito a la cabeza de no sé cuál “experto”, se le hace más fácil prohibirle al peatón, que generar una dinámica más armónica de convivencia en las vías.

Los peatones, además, también desconocen sus derechos. Todos somos peatones y es nuestro deber exigir el respeto por las cebras, unirnos para defender las disposiciones que privilegian a las demás formas de transporte y entre todos provocar una cultura ciudadana a nuestro favor.



#30DEB que suman a los más de 12 años sobre una bicicleta y serán sucedidos por muchos años más de ciclismo urbano.

BONUS TRACK: Destaco la mala experiencia que tuve el miércoles 2 de abril cuando regresaba de mi trabajo, por la vía Antigua de Floridablanca, y un motociclista se me acercó para regar en mí una serie de morbosidades y vulgaridades, las cuales provocaron que, hoy día, siempre lleve a la mano un gas pimienta. Por fortuna, no hubo lesiones físicas, pero sus palabras si dejaron un profundo temor a pedalear sola y una emoción de impotencia y desagrado. La bicicleta es también símbolo de empoderamiento. Las mujeres, otrora, pedalearon para alcanzar otros niveles de libertad subidas en una bicicleta. Hoy día, por ser mujeres y por movernos en una bicicleta, extendemos esos primeros deseos de libertad en una sociedad que no sacia su machismo y su violencia en nuestra contra. Las vías también son escenarios de paz, y esto nos incumbe a todos.

jueves, 22 de mayo de 2014

¡VALE LA PENA CONSTRUIR CICLORRUTAS EN EL ÁREA METROPOLITANA DE BUCARAMANGA!

Revisando con cuidado la noticia publicada hoy en el diario Vanguardia Liberal (acá la noticia: http://m.vanguardia.com/santander/bucaramanga/261233-vale-la-pena-construir-ciclorrutas-en-el-area-metropolitana-de-bucarama) y cambiamos el signo de interrogación por el de exclamación porque es más evidente la afirmación que la duda. Además, respondemos las preguntas porque queremos reconocer que somos SEIS los colectivos pro-bici de la ciudad, acá comparto las respuestas de Mujeres Bici-bles al cuestionario y dejo un apunte a manera de reflexión sobre el Plan de Ordenamiento Territorial 2013 - 2027, recientemente aprobado: 

La actual disposición del Plan de Ordenamiento Territorial 2013 – 2027, la ciclorruta es reconocida como componente de infraestructura vial para modos alternativos, como lo señala el artículo 129. El 132, recientemente discutido y aprobado por la segunda comisión del Concejo de Bucaramanga (a la cabeza de los concejales Sandra Pachón, Carmen Lucía Agredo, Sonia Navas, Uriel Ortiz, Christian Niño, Cleomedes bello y Raúl Oviedo Torra), señala que las ciclorrutas no pueden ser construidas en vías principales. Ambos artículos los pueden leer en el Tomo 12 del POT, en línea. 

¿Esto qué quiere decir? Que los ciclistas urbanos de Bucaramanga, quienes van al trabajo en bici, al estudio en bici y hacen sus recorridos en bici, no se nos garantizará un espacio exclusivo para nosotros, ciclorrutas que conecten el área metropolitana con la ciudad. Esta restricción sigue favoreciendo el uso del automóvil, la segregación del ciclismo como alternativa de transporte y la incoherencia política de la actual proyección como #CiudadSostenible que tiene el gobierno de Luis Francisco Bohórquez. 

Parte del problema es que NO están socializando con nosotros las determinaciones que se tomen a propósito de la bicicultura. Se sigue desconociendo una población en aumento, a pesar de la negatividad de la ciudad y de la falta de conocimiento de sus "expertos". Muy bien que construyan la ciclorruta de la cra 17, pero debemos insistir en la inclusión de espacios exclusivos en arterias primarias y secundarias y que nuestra voz sea tenida en cuenta por parte de quienes planean la ciudad. Bucaramanga es una ciudad pequeña, llena de autos y de personas (llámese políticos, empresarios, conductores, etc) insistidas en favorecer el uso del auto y desconociendo las bondades para la ciudad y su calidad de vida si se privilegian formas alternativas limpias de transporte como la bicicleta...
  
ACÁ NUESTRAS RESPUESTAS:

1. ¿Considera que las ciclorrutas pueden ser una alternativa de transporte para Bucaramanga? 

Empecemos por definir los conceptos, los cuales pueden resultar ambiguos y paradigmáticos. Ciclorruta, ciclovía/bicisenda, carril bici o acera bici, todos parecen conceptos plenamente superados, genéricos de lo mismo: senderos para bicicletas. Sin embargo, es mejor acordar de qué hablamos cuando hablamos de ciclorrutas.

Por ciclorruta, en Colombia, entendemos una red urbana de caminos para las bicicletas, separada de la redes de carreteras urbanas. Un carril bici implica que estos caminos para las bicicletas hacen parte de la infraestructura de carreteras en vías principales, el cual, por disposición de la segunda comisión del Concejo de Bucaramanga, no tendrá lugar en Bucaramanga. La ciclovía son las vías que se disponen, especialmente los domingos, para el ciclismo recreativo, que va desde el IMCT hasta La Puerta del Sol. La acera-bici es un camino separado que se construye sobre la acera para peatones y en el cual se permite también la movilización de bicicletas.

Así pues, una red de ciclorrutas, que debe ir separada de la red vial urbana, es un conjunto de caminos que favorecen la conectividad de dos maneras: entre comunas en Bucaramanga y entre municipios, es decir, Bucaramanga y el Área Metropolitana, consolidando un verdadero modelo de ciudad sostenible desde la movilidad, con el objetivo de favorecer la calidad de vida de los ciudadanos.

2. Algunos dicen que en Bucaramanga el clima (más caliente que Bogotá) puede desincentivar el uso de la bicicleta para ir de la casa al trabajo y por ello se debe promover más el ciclismo recreativo. ¿Qué opina de ello? 

El calor o el frío no desincentivan el uso de la bicicleta. Incluso, el clima de Bucaramanga, por no presentar recurrentes lluvias, permite que los ciclistas puedan circular. La sudoración no puede ser un problema para animarse a usar la bicicleta. El problema quizás esté en la falta de duchas en las empresas, instituciones educativas, et. al., o la falta de biciparqueaderos que garanticen la seguridad de las bicicletas. Ahora, sobre el ciclismo recreativo, vale la pena señalar que está ampliamente promovido desde la Institución. Este proyecto de ciclopaseos en Bucaramanga, institucionalizado en julio de 2013 por el trabajo colaborativo del Inderbu y Ciclaramanga, tiene auge en la ciudad y ha motivado la compra de bicicletas.

3. En Bucaramanga son pocas las vías principales y el espacio público. Los conductores piden más vías, los peatones más andenes y los ciclistas más rutas para ellos. En su opinión, ¿quiénes deben tener más prioridad? 

Mundialmente está jerarquizada la movilidad favoreciendo en primer y segundo lugar al peatón y a la bicicleta, respectivamente. Que en Bucaramanga se invierta la pirámide y se privilegie al auto particular (que ocupa el quinto y último lugar en la organización de la movilidad urbana), ha tenido efectos nocivos en la planeación de la ciudad. Se piensa en el carro, en favorecer la movilidad de los automóviles y en satisfacer las necesidades de los conductores. El uso de la bicicleta, por ser una alternativa altamente ecológica, contribuye a disminuir la toxicidad del aire, la contaminación urbana. Además, contribuye a la no utilización de hidrocarburos y así conservar los recursos naturales no renovables. Y, en relación al espacio, además de ocupar menos espacio en las vías, la bicicleta tiene un impacto muy bajo en el deterioro de las vías, etc. No se trata tampoco de sustituir el auto por la bicicleta, sino de generar dinámicas de movilidad que favorezcan todas las formas de movilidad, un sistema complementario incluyente y a favor de una ciudad sostenible.

4. ¿Por qué considera usted que vale la pena invertir en la construcción de ciclorrutas o cicloparqueaderos? 

La bicicleta es, insisto, una alternativa de movilización urbana, económica, limpia, ecológica, silenciosa y energética que no sólo se favorece la movilidad sino la manera de vivir la ciudad. Construir una red de ciclorrutas, además de conectar las ciudades, también posibilita otra forma de desarrollo urbano diferente al tradicional, el cual, como es evidente, no ha funcionado en la planeación de las ciudades. Además, recordemos que es mucho más barato para las arcas públicas implementar en una red de ciclorrutas que seguir ampliando vías, acabando con el espacio público y con las zonas naturales.

5. ¿En qué vías del área metropolitana considera usted que se deben implementar ciclovías? 

Conectar el área metropolitana desde la UIS, por toda la 27, autopista, hasta Piedecuesta sería una maravilla. ¿Utopistas?




martes, 20 de mayo de 2014

ENTREVISTA COMPLETA DIARIO ADN BUCARAMANGA 20 DE MAYO 2014

Parte de la entrevista que comparto a continuación fue publicada en el Diario Gratuito ADNBucaramanga el 20 de mayo de 2014. Las preguntas fueron elaboradas por Alejandra Rojas, periodista del periódico.



Diario ADNBucaramanga: ¿Cuándo  y cómo se fundó Mujeres Bici-bles? 

Andrea Navarrete: La colectiva nació en 2012 y deriva del sentido que tiene la bicicleta para cada una de las personas que se han integrado al proceso, el cual nos llevó a encontrarnos y plantear un ejercicio de empoderamiento en asuntos de interés para la ciudad y que involucra especialmente a las mujeres como también a los hombres. Este proceso parte de una decisión consciente de actuar y participar en la construcción de ciudad en un ámbito tan trascendental hoy como lo es la movilidad, donde la bicicleta, siendo parte de la vida de cada mujer bici-ble, constituye un maravilloso instrumento de libertad para propiciar el goce y ejercicio del derecho a la ciudad en la urbe contemporánea.

ADNBuc: ¿Cuál es el propósito de la colectiva?  ¿Cuántas mujeres hacen parte? 

AN: Mujeres Bici-bles busca proponer actividades pensadas desde las mujeres para la comunidad en general, dirigidas todas a la promoción del uso de la bicicleta como alternativa de transporte, al respeto por el peatón, a prestar una veeduría sobre movilidad y a soñar una ciudad diferente para todos. El grupo logístico cuenta hoy con 13 mujeres, algunas estudiantes, otras profesionales. Sin embargo, también trabajamos la idea de que toda mujer que hace de la bicicleta su principal medio de transporte, es por ello una mujer bici-ble.

ADNBuc: ¿Cuál ha sido el aporte de la colectiva a la movilidad en Bucaramanga?

AN:  Estamos contribuyendo a través de ejercicios reales de movilidad en bicicleta, de discusión social y académica, a integrar una ciudadanía mejor informada sobre el rol de los medios de transporte no motorizados en el desarrollo de la ciudad, así co-laboramos en la construcción de un proyecto de ciudad que soñamos las mujeres, y a su vez trascendemos del uso recreativo de la bicicleta enfocándonos a propiciar la armonización de los diferentes medios de transporte en los usos de un espacio común y compartido como los son las vías.

ADNBuc: ¿De qué manera ha impactado la cultura de la bicicleta en la Ciudad Bonita?

AN: En los últimos años se ha venido fortaleciendo el ciclismo recreativo con los ciclopaseos urbanos organizados desde lo institucional. Esto ha tenido un impacto positivo en las empresas que venden y arreglan bicicletas y también en los planes para las familias y grupos de amigos. Además, la presencia de ciclistas en las calles, quienes comparten también el estatus de actores de movilidad como los usuarios del auto, la moto o el bus, genera una presión social muy importante para que los dirigentes presten atención a alternativas de transporte limpias, como la bicicleta. Creo que esa presión ya empezó a dar sus frutos con la construcción del primer bicicarril para Bucaramanga, sobre la carrera 17. Esperamos que sean más. Soñamos con un bicicarril que conecte toda el Área Metropolitana.

ADNBuc: Teniendo una mirada crítica. ¿Cómo ve la movilidad en la ciudad a nivel general? ¿Qué falencias opina usted que hay?

AN: Acá no hay una pedagogía sobre el uso racional del auto particular, ni sobre el respeto al peatón y al ciclista, y parece que nuestros dirigentes desconocieran los beneficios que tiene un sistema integrado de transporte efectivo que permita el uso equilibrado de sistemas motorizados y no motorizados y la posibilidad de compartir la vía. No sólo no se controla el uso del carro porque no es necesario un auto para mover una sola persona ni que entren 33 carros diarios a una ciudad a la cual ya no le caben tantos, sino que se privilegia su circulación, por ejemplo, con proyectos de ampliación de vías o construcción de intercambiadores que dejan por fuera al peatón y el ciclista. Vale la pena mencionar que en la jerarquía mundial de movilidad, el peatón y el ciclista ocupan el primero y segundo lugar, respectivamente, en tanto que el auto particular ocupa el quinto lugar, después del transporte urbano y el transporte de carga. Que en Bucaramanga se invierta esta jerarquía y que además se prohíba la circulación en bicicleta, (como se evidencia en las 76 señales ubicadas algunas de estas en las carreras 33, la 27, la 15, la 21, la 22, la 35 y la 36 o las calles 36 y 56, señales que además se encuentran en vías con velocidad 30, 40, 60 Km/h, es decir, en vías que no son rápidas y que contradicen la norma), no tiene ninguna coherencia con la proyección “sostenible” del actual gobierno. Y no sólo es el tema de la bicicultura, sino también el respeto por otro agente móvil, el más frágil de todos, el peatón, y al cual menos se le protege.

ADNBuc: ¿Qué proyectos adelanta la colectiva para crear cultura ciudadana, en cuanto a la importancia de implementar la bicicleta como medio de transporte?

AN: Nuestra actividad más especial es el curso de ciclismo urbano gratuito que ofrecemos a las mujeres, de cualquier edad, para que se acerquen a la bicicleta, la conozcan, aprendan a pedalear y sepan algunos tips para moverse en las vías urbanas. Además, abrimos espacios de discusión sobre temas de ciudad, en compañía de La Ciudad Verde y la Corporación Ciudad y Ciudadanos, con tertulias que favorecen la construcción de un discurso a favor de la ciudad, que se complementa con la fuere movilización de opinión e información a través de redes sociales. Celebramos las fechas especiales como el día de la mujer con la Rodada de Altura y pedaleamos la primera noche de luna llena con las Rodadas de Luna. Y, para nuestro orgullo, hacemos parte del equipo organizador del IV Foro Mundial de la Bicicleta, que se llevará a cabo en Medellín, en 2015.

ADNBuc: Hablando de cifras, ¿Cuántas personas se movilizan aproximadamente en la ciudad en bicicleta? ¿Cómo ha contribuido el colectivo a que estas cifras aumenten?

AN: Desconozco datos reales sobre esto y me parece harto irresponsable dar “cifras alegres” que puedan tergiversar la realidad. Según un reporte de Bucaramanga Cómo Vamos el 2% de la población se mueve en una bicicleta, es decir, según el mismo informe, 7.600 ciclistas urbanos. Yo llevo 12 años moviéndome en bicicleta en la ciudad y lo que sí puedo asegurar es que hoy hay más gente interesada en desplazarse en bicicleta por la ciudad. Y no sólo estudiantes, sino profesores y directivos académicos. ¿Cómo contribuímos? Cuando enseñamos sumamos más ciclistas a las vías. Esa es nuestra gran contribución.

ADNBuc: ¿Qué es lo más complicado de movilizarse en bicicleta en Bucaramanga? ¿Qué medidas preventivas deben tomar los ciudadanos para hacerlo?

AN: En las vías se vive una tensión por la apropiación del espacio público donde el sentido de propiedad privada de los automotores se traslada al sentimiento de dominio de las vías. Además, adolecemos de bicicarriles, pero mientras se logra esta inversión, tenemos vías y la bicicleta es otro vehículo que debe sumarse a los derechos y deberes para el tránsito, respetando las normas establecidas para una movilidad segura, respetuosa y cordial.  No está demás el uso de luces y reflectantes, algunos usan casco, pero siempre hacerse notar por los demás medios de transporte. Dicen que la geografía también influye, sin embargo uno se acostumbra a que las pendientes hace parte del reto de desplazarse en una bicicleta y no es complicado.

ADNBuc: ¿Qué tipo de apoyo necesita la colectiva Mujeres Bici-bles por parte de las entidades gubernamentales?

AN: Mujeres Bici-bles se cuida de perder su autonomía como movimiento social independiente; así tendemos puentes entre nuestro deseo de tener participación y la capacidad de incidencia política en las decisiones relacionadas con la bicicultura. Por ejemplo, ahora con la construcción del bicicarril de la carrera 17, creemos oportuno que estos proyectos sean socializados con nosotros, los ciclistas urbanos y seamos convocados para la toma de decisiones. Ahora con el POT, debe ampliar lo señalado exclusivamente sobre bicicarriles y ampliar su proyección a la consideración de las 76 señales de prohibido bicicletas y la implementaciones de biciparqueaderos.

ADNBuc: ¿Cuáles son los mayores retos para los colectivos de bicicletas en la ciudad?

AN: Actualmente hay 6 colectivos que lideran procesos pro-bici. El reto, por supuesto, es que más personas se enteren de sus beneficios, sus probabilidades de uso para distancias menores a los 8 km, el reconocimiento de la diversidad de actores del tránsito entre ellos quienes optamos por el uso de la bicicleta como medio de transporte, contribuir a disminuir la tensión y la violencia en las vías.

ADNBuc: Ya que no existen ciclorutas en la ciudad, ¿cómo hacen para movilizarse y estar seguras?

AN: Reconocemos la ciudad como un espacio que debe posibilitar y garantizar el tránsito en bicicleta, incluso sin carriles para bicicletas. La sola comprensión de los beneficios de la bici nos motiva a usarla como principal medio de transporte. Acá está implicado un tema de cultura y pedagogía ciudadana para compartir la vía, porque no son exclusivas de los transportes con motor. Es difícil abrirse camino en un escenario tan hostil y deben tomarse precauciones, sobre todo, hacerse ver a los conductores.

ADNBuc: ¿Qué beneficios para la salud tiene el movilizarse en bicicleta, de acuerdo a las estadísticas mundiales?

AN: Usar la bicicleta cuida de nuestra economía, es también positiva porque mejora la salud, física y mental y a la conservación del medio ambiente urbano, tiene un impacto positivo en el medio ambiente por reducir la emisión de gases tóxicos, mejora la convivencia, requieren de una infraestructura más económica que la que requieren los carros y llegan a ser más rápidas, especialmente en horas pico y en zonas de densidad vehicular.

ADNBuc: Para ud., ¿qué significa movilizarse en bicicleta?

AN: Empecé a usar la bicicleta para ir a la UIS a estudiar. Ahora la uso para llegar a otras universidades a dar mis clases. También llego en bicicleta a dar las clases de ciclismo urbano a otras mujeres y en bici hago el 100% de los recorridos en Bucaramanga. Además, es también objeto de estudio pues mi tesis de maestría está enfocada en la bici. Tengo varias y sigo alcanzando mis sueños subida en una bicicleta.