jueves, 22 de mayo de 2014

¡VALE LA PENA CONSTRUIR CICLORRUTAS EN EL ÁREA METROPOLITANA DE BUCARAMANGA!

Revisando con cuidado la noticia publicada hoy en el diario Vanguardia Liberal (acá la noticia: http://m.vanguardia.com/santander/bucaramanga/261233-vale-la-pena-construir-ciclorrutas-en-el-area-metropolitana-de-bucarama) y cambiamos el signo de interrogación por el de exclamación porque es más evidente la afirmación que la duda. Además, respondemos las preguntas porque queremos reconocer que somos SEIS los colectivos pro-bici de la ciudad, acá comparto las respuestas de Mujeres Bici-bles al cuestionario y dejo un apunte a manera de reflexión sobre el Plan de Ordenamiento Territorial 2013 - 2027, recientemente aprobado: 

La actual disposición del Plan de Ordenamiento Territorial 2013 – 2027, la ciclorruta es reconocida como componente de infraestructura vial para modos alternativos, como lo señala el artículo 129. El 132, recientemente discutido y aprobado por la segunda comisión del Concejo de Bucaramanga (a la cabeza de los concejales Sandra Pachón, Carmen Lucía Agredo, Sonia Navas, Uriel Ortiz, Christian Niño, Cleomedes bello y Raúl Oviedo Torra), señala que las ciclorrutas no pueden ser construidas en vías principales. Ambos artículos los pueden leer en el Tomo 12 del POT, en línea. 

¿Esto qué quiere decir? Que los ciclistas urbanos de Bucaramanga, quienes van al trabajo en bici, al estudio en bici y hacen sus recorridos en bici, no se nos garantizará un espacio exclusivo para nosotros, ciclorrutas que conecten el área metropolitana con la ciudad. Esta restricción sigue favoreciendo el uso del automóvil, la segregación del ciclismo como alternativa de transporte y la incoherencia política de la actual proyección como #CiudadSostenible que tiene el gobierno de Luis Francisco Bohórquez. 

Parte del problema es que NO están socializando con nosotros las determinaciones que se tomen a propósito de la bicicultura. Se sigue desconociendo una población en aumento, a pesar de la negatividad de la ciudad y de la falta de conocimiento de sus "expertos". Muy bien que construyan la ciclorruta de la cra 17, pero debemos insistir en la inclusión de espacios exclusivos en arterias primarias y secundarias y que nuestra voz sea tenida en cuenta por parte de quienes planean la ciudad. Bucaramanga es una ciudad pequeña, llena de autos y de personas (llámese políticos, empresarios, conductores, etc) insistidas en favorecer el uso del auto y desconociendo las bondades para la ciudad y su calidad de vida si se privilegian formas alternativas limpias de transporte como la bicicleta...
  
ACÁ NUESTRAS RESPUESTAS:

1. ¿Considera que las ciclorrutas pueden ser una alternativa de transporte para Bucaramanga? 

Empecemos por definir los conceptos, los cuales pueden resultar ambiguos y paradigmáticos. Ciclorruta, ciclovía/bicisenda, carril bici o acera bici, todos parecen conceptos plenamente superados, genéricos de lo mismo: senderos para bicicletas. Sin embargo, es mejor acordar de qué hablamos cuando hablamos de ciclorrutas.

Por ciclorruta, en Colombia, entendemos una red urbana de caminos para las bicicletas, separada de la redes de carreteras urbanas. Un carril bici implica que estos caminos para las bicicletas hacen parte de la infraestructura de carreteras en vías principales, el cual, por disposición de la segunda comisión del Concejo de Bucaramanga, no tendrá lugar en Bucaramanga. La ciclovía son las vías que se disponen, especialmente los domingos, para el ciclismo recreativo, que va desde el IMCT hasta La Puerta del Sol. La acera-bici es un camino separado que se construye sobre la acera para peatones y en el cual se permite también la movilización de bicicletas.

Así pues, una red de ciclorrutas, que debe ir separada de la red vial urbana, es un conjunto de caminos que favorecen la conectividad de dos maneras: entre comunas en Bucaramanga y entre municipios, es decir, Bucaramanga y el Área Metropolitana, consolidando un verdadero modelo de ciudad sostenible desde la movilidad, con el objetivo de favorecer la calidad de vida de los ciudadanos.

2. Algunos dicen que en Bucaramanga el clima (más caliente que Bogotá) puede desincentivar el uso de la bicicleta para ir de la casa al trabajo y por ello se debe promover más el ciclismo recreativo. ¿Qué opina de ello? 

El calor o el frío no desincentivan el uso de la bicicleta. Incluso, el clima de Bucaramanga, por no presentar recurrentes lluvias, permite que los ciclistas puedan circular. La sudoración no puede ser un problema para animarse a usar la bicicleta. El problema quizás esté en la falta de duchas en las empresas, instituciones educativas, et. al., o la falta de biciparqueaderos que garanticen la seguridad de las bicicletas. Ahora, sobre el ciclismo recreativo, vale la pena señalar que está ampliamente promovido desde la Institución. Este proyecto de ciclopaseos en Bucaramanga, institucionalizado en julio de 2013 por el trabajo colaborativo del Inderbu y Ciclaramanga, tiene auge en la ciudad y ha motivado la compra de bicicletas.

3. En Bucaramanga son pocas las vías principales y el espacio público. Los conductores piden más vías, los peatones más andenes y los ciclistas más rutas para ellos. En su opinión, ¿quiénes deben tener más prioridad? 

Mundialmente está jerarquizada la movilidad favoreciendo en primer y segundo lugar al peatón y a la bicicleta, respectivamente. Que en Bucaramanga se invierta la pirámide y se privilegie al auto particular (que ocupa el quinto y último lugar en la organización de la movilidad urbana), ha tenido efectos nocivos en la planeación de la ciudad. Se piensa en el carro, en favorecer la movilidad de los automóviles y en satisfacer las necesidades de los conductores. El uso de la bicicleta, por ser una alternativa altamente ecológica, contribuye a disminuir la toxicidad del aire, la contaminación urbana. Además, contribuye a la no utilización de hidrocarburos y así conservar los recursos naturales no renovables. Y, en relación al espacio, además de ocupar menos espacio en las vías, la bicicleta tiene un impacto muy bajo en el deterioro de las vías, etc. No se trata tampoco de sustituir el auto por la bicicleta, sino de generar dinámicas de movilidad que favorezcan todas las formas de movilidad, un sistema complementario incluyente y a favor de una ciudad sostenible.

4. ¿Por qué considera usted que vale la pena invertir en la construcción de ciclorrutas o cicloparqueaderos? 

La bicicleta es, insisto, una alternativa de movilización urbana, económica, limpia, ecológica, silenciosa y energética que no sólo se favorece la movilidad sino la manera de vivir la ciudad. Construir una red de ciclorrutas, además de conectar las ciudades, también posibilita otra forma de desarrollo urbano diferente al tradicional, el cual, como es evidente, no ha funcionado en la planeación de las ciudades. Además, recordemos que es mucho más barato para las arcas públicas implementar en una red de ciclorrutas que seguir ampliando vías, acabando con el espacio público y con las zonas naturales.

5. ¿En qué vías del área metropolitana considera usted que se deben implementar ciclovías? 

Conectar el área metropolitana desde la UIS, por toda la 27, autopista, hasta Piedecuesta sería una maravilla. ¿Utopistas?




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