lunes, 20 de abril de 2015

A PROPÓSITO DEL DÍA MUNDIAL DE LA BICI: ¿QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?

Ayer celebramos, como se debía, el #DíaMundialDeLaBicicleta: PEDALEANDO. Todo estuvo bonito, muchas bombas, música, solecito y centenares de #CiclistasFelices. Incluso, estuvo hasta el alcalde, el mismo que habla -sin saber- sobre sostenibilidad y que ha sabido “vender” una idea de gobierno, ocupado también en lucir bien “en cicla” para la foto, como si fuera el mismo Hans Christian Andersen su asesor de historias fantásticas. Leamos una:

-     Mujer Bici-ble: Señor alcalde, muy chévere que pedalee, ¿y las ciclorrutas?
-     Luchito-en-bici: A mí me entregaron una ciudad organizada.
-     Mujer Bici-ble: Pero, ¿y las megaobras que se están haciendo? En ninguna contemplaron ciclorrutas.
-     Luchito-en-bici: Para eso le damos a la gente el ciclopaseo… (Y se va despavorido).
-      Mujer Bici-ble: ¡Plop!

- Se cierra el telón –

Y acá otra historia fantástica: Ocupamos el primer puesto latinoamericano en ciudades sostenibles (http://www.vanguardia.com/area-metropolitana/bucaramanga/307057-bucaramanga-primer-puesto-latinoamericano-en-ciudades-sostenib): sin ciclorrutas, con un sistema de transporte pésimo, con serios problemas con las basuras, talando árboles, destruyendo parques, ampliando vías. Pero, como acá ahora viven más ricos que pobres, entonces somos una ciudad pujante, de grandes inversiones, de megaobras y de industrias. No importa si se acaba el verde y el oxígeno, siempre y cuando impere el gris y el monóxido, somos sostenibles. Y ahí vamos.

Ahora, hablemos de bicicletas. Me llama poderosamente la atención algunas imágenes –muy ilustrativas por cierto- facilitadas por Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos sobre la bici. Acá, algunas reflexiones al respecto.

Primera imagen: Porcentaje de población que se transporta a pie y en bicicleta.

 Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos.

La gran noticia es que el porcentaje de biciusuarios (en general, porque la imagen no enfatiza en género) se mantiene: desde 2012, seguimos siendo el mismo triste 2%, y, en cambio, disminuyó el número de caminantes o peatones, de un 16% a un 8%. Al parecer, solo el 10% de la población nos movemos en bici o somos peatones. ¿Esto qué significa? Parece que el gobierno de la “Capital Sostenible” se raja en la planeación y desarrollo de una política de desarrollo urbano, una política pública a favor de usos alternativos de movilidad, como la bicicleta y de “caminantes seguros”, que además de ofrecer ciclopaseos, complemente ese pequeño aporte desde el ciclismo recreativo con vías de uso para biciusuarios -biciusuarias y con senderos para caminantes. En la política actual, entonces, ese desarrollo urbano es entendido con el imperativo de ampliar vías, construir megaobras excluyentes para el transporte activo e invertir en infraestructura para favorecer el uso del auto, desplazando a ciclistas y peatones a los últimos puestos de la jerarquía de movilidad (Recorderis: primero peatón, segundo ciclista, tercero transporte público, cuarto transporte de carga, quinto transporte particular).

Segunda imagen: Km de ciclorrutas proyectadas en los Planes Maestros de Movilidad 2011 – 2030.

                          Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos.

El Plan Maestro de Movilidad de Bucaramanga (PMMB), en la página 11, plantea las siguientes preguntas: “¿Cómo es la ciudad donde quieren vivir sus habitantes actuales y futuros? ¿Los habitantes quieren una ciudad poco densa que dependa mucho del vehículo privado o una ciudad densificada con posibilidades de realizar viajes no motorizados?...” Preguntas de fondo que, de ser respondidas no solo por los gobernantes sino también por cada ciudadano / ciudadana, haría que se centrara ese desarrollo urbano en una ciudad para la gente y no para los autos.

De acuerdo con el PMMB, se proyectó construir, desde este año, un promedio por año de 2.6 kilómetros de ciclorruta en Bucaramanga, 4 km en Floridablanca, 0.9 km en Girón y 3.9 en Piedecuesta. Lo más triste del asunto no son las extensiones irrisorias por año (2.600 metros por año), sino que nada de esto ha sucedido. El gobierno de Luchito-en-bici no cumplió

Ni un metro. Ni medio metro. Ni un centímetro. Luchito-en-bici prometió, en mayo del año pasado, una ciclorruta en la carrera 17 y nos mintió. Un año después volvió con los mismos bombos y platillos a prometer una ciclorruta inviable en lo urbano, buenísima en lo recreativo, y que hará feliz a los que se contentan con poquito. Sin embargo, sí se están ampliando vías (sin ciclorrutas), con esos desgastados bombos y platillos inauguraron el Viaducto de la Novena y las megaobras, que no son mas que megaruinas ecológicas, no contemplan ni medio metro de ciclorruta.

Dice el community manager de Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos que, “como ciudadanos debemos hacer seguimiento al cumplimiento de estas metas y analizar si quedan plasmadas o no, dentro de los compromisos de los candidatos a las alcaldías en sus programas de gobierno”. Sí, toca.

Tercera imagen: Metas establecidas en construcción de ciclorrutas en los planes de desarrollo 2012 – 2015.

Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos

Rajados. Cero. Bajo cero. Mejor dicho. Congelados. No se ha construido la red de ciclorrutas (me temo que a Luchito-en-bici ya le quedó grande), a la cual le quito el eco porque no se trata de hacer turismo en bici o de ampliar la extensión del ciclopaseo, que está muy bien para promocionar el ciclismo recreativo, sino de CONSTRUIR CICLORUTAS EFICIENTES Y EFICACES PARA LA MOVILIDAD EN BICICLETA. Algo que, si leemos de nuevo la primera historia fantástica compartida más arriba, Luchito-en-bici no entiende. Una cosa es el ciclismo recreativo, que es chévere, que es divertido, que promueve hábitos saludables, pero otra es mi decisión política de movilidad, el uso urbano de la bicicleta para moverme al trabajo, a la escuela, a la universidad: no uso auto (porque es ridículo mover mis kilos en toneladas de chatarra, ser esclava / esclavo de impuestos, sufrir el estatismo del trancón, vivir para mantener un auto, etc.), uso la bici y me mueve la bici. La posibilidad de usar el transporte público es viable, por supuesto, para aliviar tanta congestión en las vías; sin embargo, el de acá, es ofensivo.

En este aspecto la política pública se raja: no hay conectividad de medios alternativos de transporte (sistema modal) y no la hay porque la única posibilidad que se le da a la gente es usar un sistema deficiente de transporte, o subirse a un auto o a una moto, si es que no quiere juntarse con la chusma; la política pública no evolucionó en medidas incluyentes para sistemas limpios de movilidad y todo se queda en el papel. Estatismo en las vías por culpa de tanto carro y su uso irracional. Estatismo en la política pública.

Pero no solo se rajó Luchito-en-bici. También se rajaron el alcalde de Floridablanca (¿pero quién?) por solo plantear una meta de kilometraje de ciclorruta, y el de Girón y de Piedecuesta, porque ni siquiera lo incluyeron en los planes de desarrollo.

Cuarta imagen. Movilidad e inversión en el Área Metropolitana de Bucaramanga.

Foto tomada de: Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos

Esta imagen es simplemente es preocupante. ¿Recuerdan las preguntas planteadas en la segunda imagen? Acá Luchito-en-bici y los demás alcaldes nos responden: la inversión en movilidad en los municipios del Área Metropolitana es del 96% para el transporte particular motorizado. Solo el 3% para el transporte público. Solo el 1% (1.710 millones) para peatones. Y, lea bien, el 0% para ciclistas, es decir, NO HUBO INVERSIÓN. Entonces son ciudades para los autos, no para las personas. El desarrollo urbano en movilidad, casi en un 100% se centra en los carros (que son menos), y deja de lado a los peatones (que somos todos) y a los ciclistas (que estoy segura, me perdonan en Bucaramanga cómo vamos, somos más del 2%). Es decir, los impuestos de TODAS las personas de Bucaramanga y el AMB, todos quienes pagamos impuestos, les estamos regalando vías a los autos. ¿No les preocupa? Es como si cada uno de nosotros / nosotras le está pagando la casa al vecino, mientras paga arriendo para su propia casa. ¡Ridículo!

Y, mientras tanto, en la ciudad más sostenible de Latinoamérica, los y las ciclistas celebramos el #DíaMundialDeLaBicicleta. Y ahora, ¿quién podrá defendernos?

Foto tomada de: Instituto Juventud Deporte Recreación Inderbu


jueves, 9 de abril de 2015

ATENCIÓN: ESTA VAINA ESTÁ RETROCEDIENDO

Qué lindo es el progreso y  más cuando se cree que ese progreso, por fin y de una vez por todas, empezará a aliviar algún problema urbano de urgencia; por nombrar uno, el de la movilidad. Hoy, después de la larga espera, estrenaron “el puente más grande del mundo”, porque a los santandereanos nos gusta todo grande, el pedazo de carne grande, grande la arepa, grande el santísimo que nos bendice desde lo que era el nicho del oso de anteojos y de varias especies de aves, y también grande el puente atirantado que salvará a los autos del estatismo en el cual se encuentran sometidos, guiño guiño.

Pues también con bombos y platillos lo inauguraron, hicieron la respectiva quema de pólvora y contonearon el plumaje todos aquellos y aquellas que nos administran, nos lideran y nos excluyen. Exclusión, palabra de rabiosa actualidad. Pues sí, 15 ciclistas fuimos a ver y la sorpresa fue que no pudimos entrar por “llevar una bicicleta”, ese aparato extraño, alógeno, medio mamerto, que asusta y “amenaza” a una inmensa mayoría. Nos empujaron los peregrinos sociales del progreso. Otros, nos miraron como bichos raros, pero –en definitiva- no nos dejaron entrar. Y entonces nos fuimos y luego volvimos, con 100 ciclistas  mas, otra vez pedaleando, para encontrarnos de frente y de una buena vez con ese progreso de 134.759.896.204 pesos (otra cifra grande, como nos gusta) que, cosa rara, no incluyó ciclorutas.

Foto: Jonnathan Montoya

Luchito, que sabe harto de sostenibilidad, dijo que fue muy importante el aspecto ambiental “pues el impacto sobre las quebradas La Iglesia y La Rosita, que pasan por la base del puente, hubiera sido mucho mayor si hubiera sido un puente tradicional. Se necesitarían 10 soportes”. Gracias Lucho. Aunque para construir tu puentecito con tirantitas, se talaron más de 100 árboles, y oh sorpresa, se excluyó ese metro con 50 cms que los y las ciclistas necesitamos para rodar seguros, en tu capital insostenible.

Dicen los expertos que este nuevo paso al rotundo éxito urbano tampoco sirve de nada. ¡Qué escépticos somos! ¿Por qué? Fácil: porque no está completa la troncal y los autos, pobrecitos, seguirán en el estatismo apenas lleguen al Mutis (aunque ya lo viven). A problemas integrales soluciones medias tintas, esa es la lógica en la capital sostenible.


Y bueno, volviendo a las bicis, qué pesar que los y las usuarios/as de bicicletas, que somos una población en ascenso, que pedaleamos a pesar de la señalización de prohibido circular en bicicleta, pero que sí fluimos en el tránsito vehicular, sigamos siendo relegados de las “megaobras”, puesto que no se incluyó una ciclorruta ni en el tercer carril, ni en el intercambiador de la normal, ni en ninguno de esos futuros símbolos, siempre adelante ni un paso atrás, de la impronunciable santandereanidad. Pero que quede claro, eso sí, que ese progreso, literalmente, nos atropella.

Revisa el video: https://www.facebook.com/video.php?v=1068447419837475