domingo, 13 de septiembre de 2015

A WOMAN ON THE ROAD

La vida es un viaje en [bicicleta] y no lo que tú quieres creer.
Huidobro y yo.

Soñar no basta; / además, hace falta que sepas / cómo ofrecer a tus sueños un lecho.
Adonis.


 “Así es como soy: / un silencio para reunir mis partes, / un lento terror para destruirme: / silencio y terror para curarme de una memoria perversa. / Sin esperanza de que la luz me guiará. // Nada poseo / excepto mis errores”.
Joumana Haddad

    Foto: Andrés Fluxa.

Todos los días se inventan excusas para el amor, motivos para el dolor, razones para la sensatez, quejas para la discordia, risas para unir, chismes para separar, leyes, normas, caminos, símbolos, recuerdos, olvidos. Todos los días. Día tras día. Pero, también un día, de repente, iniciamos un nuevo viaje.

Mi viaje empezó en Chocó. Aunque allá no pedaleé, fue en tierras nuquiceñas donde abrí la mente a la posibilidad de soltarlo todo, confiar en mi voz interna y lanzarme a la ruta. Puedo salir de viaje con todo lo que soy, con todas las descomuniones que he acumulado, las vergüenzas de mis desaciertos, los clichés de mi género, por ser mujer, las fluctuaciones de mis emociones y a mi edad no estar casada, ni tener la vida resuelta. Un viaje para romper las cadenas que han atado mis emociones, mis decisiones, mis acciones y ser libre. Pero, ¿salir de viaje, sola, en bicicleta, a dónde? ¿Qué clase de locura se apodera de mí y me hace creer que lo puedo hacer? Emprender un viaje. Sí, es lo que quiero. Pero, ¿cómo?



Soy mujer y desde hace 12 años uso la bicicleta como medio de transporte. Soy mujer y hace 3 años busco que mi voz se escuche, que a los y las ciclistas se nos proteja, se nos incluya, se nos garantice la seguridad en nuestra movilidad. Soy mujer y también sueño con el día en que mujeres, niños, niñas y hombres podamos sentirnos seguros en la vía, en ciudades para las personas y no para las máquinas. Soy mujer, tengo 33 años, y emprendo en enero mi primer viaje largo en bicicleta.

Mi mejor excusa soy yo. Mi mejor apoyo son las Mujeres Bici-bles, las de Bucaramanga, las de Colombia, las de México, las de Ecuador, las de Bolivia y todas aquellas que me iré encontrando por el camino. Mi fortaleza son mi feminidad y la fuerza de mis piernas. Mi siguiente casa: la carretera.

Vendo mis cosas. Termino mis compromisos laborales. Empiezo la búsqueda. Converso con todos los biciviajeros y biciviajeras que he recibido en casa. Hago lista de equipamiento. Pregunto por rutas. Entrego mi casa. Así es. En pocos meses emprendo un viaje en bicicleta y me tomaré el tiempo necesario para llegar...