domingo, 15 de mayo de 2016

VIAJANDO SOLA EN BICICLETA

Viajo sola. Fue una decisión personal. Salí el 30 de enero en mi bici y empecé a viajar sola. En tres de esos días, tuve compañeros de ruta. Pero, ahora que lo pienso bien, pedaleaba sola. Sola he dormido en carpa, en estaciones de bomberos, en escuelas. Sola he llegado a casa de amigos. Sola recorro pueblos, veredas, grandes ciudades. Mientras escribo esto, lo escribo sola. 

Foto: Andrea María Navarrete - Quito, 2016

En Papallacta, un pueblo de la Amazonía Ecuatoriana, muy frío, con el deseo de un buen desayuno, llegué al restaurante de Judith, una señora amable y tierna, quien me recordó a mi madre. ¡Buenos días!, ¿tendrá desayunito? -Sí, pásele.¿Viaja sola? -Sí, voy viajando en bicicleta. Con cara de asombro me dijo: ¡Tienes corazón de hombre!... No supe qué decir, pero le sonreí, aparqué mi bici y busqué una mesa.

Tengo corazón humano. Y comprendo que Judith hace parte de otra generación. La vieja escuela. Y esa cara de asombro la he encotrado repetidas veces, en este mes largo de viaje. La vi en mi madre y en el rostro de las madres de mis amigxs. Lxs de mi generación, o una generación adelante, o una generación atrás, me llaman guerrera o valiente. Entiendo porqué. Soy mujer y viajo sola, es decir sin compañía masculina, por un continente hostil y machista. Sola voy por la calle, que según la tradición e incluso su diseño, es territorio para los hombres... Y soy mujer. Y es escenario para los autos... Y yo voy en bici. Pero no, no es valentía, o en el fondo sí, pero solo respondo al deseo de lo que quise para mi en este año. A mi decisión de viajar en bicicleta.

Foto: Andrés Campaña - Ecuador, 2016.

En algunas entrevistas han insistido en la pregunta: ¿Y no le da miedo viajar sola? La verdad es que no. Es una decisión mas en la vida, como emanciparse y salir a vivir sola sin estar casada; o estudiar lo que quise, o irme sola a un congreso en otro país, o amar a los hombres a quienes he querido amar y no casarme con ninguno, o adoptar mis gatas. Una decisión mas. Y entonces, ¿por qué no voy a poder viajar sola en bicicleta?

Me da escalofrío el asesinato de las dos chicas viajeras, justo acá en Ecuador. Me aterra esas imagenes de sus cuerpos guardados en bolsas negras. Me escandaliza la prensa y que pongan a dos mujeres, que ya no están, en tela de juicio. ¿Qué quieren decir? ¿Que se lo buscaron? ¿Que eso les pasa por osadas, en un continente machista y misógino? ¿Por qué reproducen el patriarcado? ¡No! Digo ‪#‎NiUnaMenos porque nuestro cuerpo no es territorio de nadie, sino propio. Porque viajar sola, o con amigas, o con una compañera no le da el derecho a nadie de disponer de mi capital de vida y de cuestionar -de manera negativa y morbosa- nuestra decisión de movernos sin la venia de nadie, sin la compañía de un hombre, de vivir en libertad.



Sola, entonces, es la manera como me refiero a la autonomía de tomar mis decisiones por mi, no por nadie mas. Sola es la forma como he construido mi libertad, mi forma de vida, sin desconocer la presencia de otros. Sin embargo, a pesar de la ausencia de... no estoy sola. Viajo con el espíritu de mis amigxs, de mis felinas, de mis gatitas, de los hombres a quienes he amado, del último recuerdo que tengo de él, su sonrisa, el frío de la capital y el olor de su barba.


Seguro me seguiré encontrando con viajerxs en bici. Amorosamente sigo mi camino con la seguridad de bienestar que pueda darme, con la buena energía de todxs que me cobija y con mis ojos puestos en los lugares que me encontraré en El Sur Bici-ble.

TRES BICI-VIAJERAS



He aquí tres biciviajeras de Brasil, Colombia y Bolivia (respectivamente). Sí, las tres viajamos "solas". No, no llevamos compañía masculina. Sí, sabemos cuidarnos solas. No, no fuimos abandonadas por nadie. Sí, tomamos libremente la decisión de buscar caminos en nuestra bici. No, no estamos locas ni se nos safó un tornillo. Sí, lo estamos haciendo. No, no vamos a renunciar. Sí, dejamos todo atrás para emprender. No, no tenemos hijos ni esposo. Sí, somos libres. No, no nos gusta que nos morboseen ni nos digan piropos subidos de tono. Sí, nos gusta encontrar el trato cordial, respetuoso y solidario de la gente. No, no toleramos la violencia en contra de las mujeres viajeras. Sí, pedaleando fortalecemos la sororidad...


Publicado el 4 de marzo de 2016 en mi perfil de Facebook:  https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1060747727280357&set=a.109927719029034.11683.100000354203437&type=3&theater&notif_t=like&notif_id=1463370661933171 

Foto: Juan Dual - Ecuador, 2016

1 comentario:


  1. Los viajes son un momento de alegría y descubrimiento, una oportunidad para poder aprender cosas nuevas
    Viajar Solo.

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