lunes, 13 de junio de 2016

DESIGUALDADES DE GÉNERO EN EL CICLISMO URBANO

Sobre las desigualdades de género que hay en el ciclismo como deporte, que son evidentes y en el artículo (http://www.vlourbano.com/el-sexismo-en-el-ciclismo-porque-si-es-la-gran-cosa/) se exponen con nitidez, no puedo decir mucho, porque no soy deportista, ni compito. Lo que sí hago es moverme en bici en las ciudades y también viajar en bicicleta y estoy de acuerdo con el enfoque del artículo sobre el sexismo que existe en el ámbito del ciclismo urbano y, aunque no lo menciona, el cicloturismo.

Sí hay sexismo en la experiencia urbana del ciclismo, y también en la experiencia del cicloturismo. ¿Cómo se evidencia? Aunque no desconozco que los hombres ciclistas también son acosados, seguramente pasará, es más notorio el acoso callejero en las mujeres. ¿A cuántas de nosotras, ciclistas urbanas, no nos han acosado con "piropos" subidos de tono? (Los piropos, además, socialmente son aceptados y a la mayoría de las persona les parece normal que se digan). Creería que TODAS hemos vivido algún caso de esta violencia de género cuando vamos en una bici. No hay estadísticas en Colombia sobre esto, o las desconozco si las hay, ni siquiera el acoso callejero es tipificado como delito, sin embargo, en países como México o Brasil, se ha logrado llamar la atención desde la huelga civil liderando marchas y acciones populares contra las alarmantes estadísticas de violencia de género, acoso callejero y feminicidios.

En Instagram, en algunas cuentas de mujeres y bicicletas que sigo y me siguen, normalmente usan una "estética" que destaca los cuerpos de las mujeres, la onda fit, los encuadres de la fotografía resaltando el tamaño de los senos o el trasero de las chicas, sus sensuales labios, e-t-c-e-t-e-ra cosificando una-vez-mas el cuerpo de las mujeres por encima de esa "semántica" del ciclismo urbano y el valor simbólico y real de la bici: las bondades de la bicicleta como transporte, el impacto de su uso en paisajes urbanos o los alcances y sus logros deportivos y retos personales. Esas fotografías, de alguna manera, también tiene un mensaje contraproducente, que lo-sé puede herir susceptibilidades y generar un agotador debate. ¿Acaso a Nairo Quintana alguna vez lo han fotografiado destacando el tamaño de su "paquete viril" por encima de su tenacidad deportiva? Jamás. No se trata entonces de pedalear con sotana. Se trata de reconocer y visibilizar.

¿Que pedalear nos hace sexys? Creo que pedalear es más un reflejo de una voluntad humana que sueña con espacios limpios, saludables y activos, para la gente y no para la economía del motor y del combustible. Pedalear es una acción política que nos define como ciudadanos y ciudadanas libres de escoger cómo movernos. Pedalear nos hace "limpios". Pedalear nos hace conscientes. Y, sobre todo, pedalear nos hace sonreír.


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